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"5 METROS DE POESÍA" DE MIGUEL GUTTI

¿Es la obra de Miguel Gutti, “5 metros de poesía”, una interpretación, crítica o comentario a la personalidad y obra de Oquendo de Amat,...

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sábado, 1 de septiembre de 2018

“LENGUA EN SU SALSA” DE JULIO PUMA






“Lengua en su salsa” (Perro Calato, 2018), es un poemario irregular, de temas variados que podemos sintetizar en reflexiones sobre personajes de la música y la literatura, historias de amor, pensamientos sobre la existencia, anécdotas cotidianas, y el propio yo. Con un lenguaje constitutivo y descriptivo, prosaico y por ratos redundante, construye episodios divertidos de su vida en tono humorístico. Julio Puma, el autor, no escatima en introducir en sus poemas el diálogo, el refrán, el aforismo y el epigrama. De esta manera estructura sus versos primerizos que no llegan a ser más que una recolección miscelánica de sus primeras andanzas con la escritura poética en su variante vanguardista, que es una revisión de la dialéctica con poéticas ajenas, de meditaciones y circunstancias cotidianas servidas en verso.

Hay que señalar el logrado espíritu de autoburla que desarrolla en gran parte de sus poemas, un afán de jugar a no tomarse en serio y afirmar sus incoherencias biográficas a través de la ironía. Sus poemas más redondos, escritos con carácter los podemos encontrar en los poemas breves y contundentes, que es donde el lenguaje no lo desborda, sino que se convierte en fino cuchillo para cortar el diamante. En poemas como “Tarzan”, “Uhmmm”, “La heroica en su punto”, “Ajjj” o “Chaski productions” el manejo del lenguaje y el tema son certeros. Aunque pocos, los poemas de mediano o gran tamaño más precisos los encontramos en “Hetaira”, poema sobre el burdel, propicio para comparar el vicio con la profesión; o en “Vida” y “Sinceridad”, poemas de corte confesional y filosófico que expelen sus soliloquios sobre la conciencia y la existencia humana.

Julio Puma, de cepa exploradora también se da tiempo para realizar formalismos y ejercicios literarios que pasan como poemas versátiles, en textos como los gemelos “Genealogía” y “Delirium”, parodia la relación hombre-mujer usando los días de Adán y Eva; en “Aprendiz” y “El feo de la película” se burla de la baja autoestima; y en “Rayo” y “Racista” auténticos epigramas de lujo, logra dar en el clavo. No olvidemos que además de poeta, Julio Puma parece ser enamoradizo, y no le hace tregua al eterno tema del amor, que en sus manos  se convierte en ocurrente juego que encontramos en tres poemas que valen la pena, como “Azul”, “Amordiéndonos”, y “Chiquita”, que le sirven para desarrollar su propuesta de cariño heterosexual. Desconcertantes e intrigantes son sus pequeños “Arunta aymara” y “Quechua” que mixturan el español con lenguas andinas.

Lo interesante de este libro “Lengua en su salsa”, es que apunta el nacimiento de un proyecto de poeta más para Tacna. Primerizo y todavía en ciernes, con su auroral obra, a mi parecer, hace parcial ensayo de un relativo buen uso del verso y figuras literarias. Como anteriores movimientos poéticos, la inclusión de neologismos, barbarismos, y bilingüismos llama la atención pues son nomenclatura iniciática que pronostica futura hibridación en ojalá su siguiente obra. Creo, razonablemente, que Julio Puma no es poeta de una sola obra, y que este su libro “Lengua en su salsa” es solo su declaración de intenciones. Su relación con el lenguaje en términos amplios que van más allá de un uso pragmático, son producto de cafés y noches, y han dado como resultado un puñado de textos interesantes que aquí he enumerado en curiosa reseña. Del resto, poco puedo decir.

domingo, 3 de septiembre de 2017

OPINOLOGÍA CON 99.5% MARGEN DE ERROR AL EVENTO LITERARIO "DONT TRY, TRIBUTO A CHARLES BUKOWSKI"




Don’t try: tributo a Charles Bukowski, quiso ser un espectáculo-pedagógico (curiosa dualidad) cuyo objetivo fue poner en el mapa la vida y obra del autor, tal motivo generó un espacio de diálogo que se movió en torno a 3 ejes: la exposición, la interpretación y el montaje. 

Hay que apuntar que el evento pertenece al estricto orden del evento literario, no solo por tratarse de un tributo a un autor que se movió entre la poesía y la narrativa, tampoco por el hecho de que en la mesa los participantes sean poetas, o por el hecho de ser un evento gestionado por la asociación literaria Caracola; es un evento literario porque se buscó eso, pensar la literatura a través de una de sus células: Charles Bukpwski y el ojo de los poetas que lo miran.

Eso no quiere decir que el evento se desentienda de otras manifestaciones artísticas, como de hecho no pasó, pues gran parte de la actividad propuso mixturar su estructura con técnicas audiovisuales y performances escénicas, lo cual dotó al espectáculo-pedagógico (tributo) de un trasfondo más rico que logró atenuar y poner en la superficie aquello que el discurso verbal solo deja adivinar.

Normalmente un evento literario está compuesto por dos ejes: la exposición: que es el comentario que los integrantes de la mesa hacen de un autor o de ellos mismos, y la interpretación, que sería la lectura dramática o no dramática de los textos de cualquier autor. Don’t try: tributo a Charles Bukowski, agrega un tercer eje, el montaje, destinado a ensamblar a los dos ejes anteriores, una combinación de elementos y técnicas pertenecientes al campo de las artes audiovisuales y escénicas.

Comencemos por uno de sus puntos más fuertes, el montaje. Hubo una puesta en escena, paredes repletas de collages con textos e imágenes del tributado; colorida y variopinta muestra, que logra exponer el imaginario del autor. También se vio una escena ambientada que imita la típica habitación del autor. Caótica, sucia, con una mesita de escribir, taquígrafo, y una lámpara, todo ello en medio de una iluminación sugerente, provista de luces de neón y faro multicolor. También se recurrió a los clips audiovisuales y música clásica, todos en clara referencia al tributado. Mención aparte fue la inspirada performance escénica de una actriz invitada, que imitó a una amante del autor.

Esta combinación de elementos tuvieron un claro efecto, la de sumergir al público a una atmosfera que les familiarizara al autor, tan predilecto de los lupanares, el boulevard, las prostitutas, la oscuridad, la soledad, la escritura, el alcohol, la putrefacción epicúrea; todos estos elementos a la vez ilustraron al público profano al dosificarle textos e imágenes en torno a la vida y obra, selección básica y facilista por cierto, destinada a adherirse a los sesos exclusivos de los iniciados.

En cuanto a la exposición, los miembros de la mesa prefirieron no profundizar ni complejizar en sus comentarios; se inclinaron más a sacrificar el logos académico por el comentario simple para no azuzar al público. De modo que la mayor parte de sus intervenciones estuvieron destinadas a tocar los lugares comunes de Bukowski, que serían el alcoholismos, las drogas, el sexo y la sociedad; cuya metódica imitó la lógica de comentar memes. Pocas fueron las luces que arrojaron a la biografía y bibliografía del autor, también faltaron comentarios sobre el tiempo del autor, el proceso de escritura del autor y su perfil filosófico-psicológico.

Hay que mencionar que en este eje su punto débil fue quedarse en el mero comentario y no hacer crítica y retroalimentación. Se comprende que el evento era un tributo, y no por eso podemos quedarnos en prenderle velas y aplaudir cualquier cita textual del autor. Faltó un cara a cara con Bukowski. Luego de leída alguna cita del autor o soltado un comentario, por criterio, conviene hace un balance, censura, hermenéutica, deconstrucción; claro, breve y concisa, sin tocar el sermón académico, cosa que no hubo, y se entiende, considerando que el público no es afecto a esa dinámica expositiva.

Ahora pasemos al eje de la interpretación, que no es más que la lectura dramática o no dramática de textos poéticos o narrativos. Hay que decirlo, fue el punto más débil del evento, debido a que los poetas están acostumbrados a trabajar más los textos, y dejan de lado el trabajo de interpretación, que es la dicción de los poemas. ¿por qué? Digamos que es una mala costumbre. Está claro que el evento no anunció ser recital, sin embargo, la mayoría de las lecturas de poemas vino de dos formas: como cita textual por parte de los miembros de mesa, y por los interludios donde otros poetas leían haciendo su mejor pero fallido esfuerzo.

Quizá también podamos poner como cuarto eje el diálogo entre el público y la mesa, que mostró iniciativa para abrir un breve conversatorio sobre el autor. Las intervenciones, en su mayoría se destinaron a felicitar a los organizadores por el evento. En cambio, el comentario, la réplica, la censura, la crítica brilló por su ausencia. Es necesario apuntar esto, dado a que no podemos quedarnos con preguntas tímidas y básicas, sino plantear un serio y divertido diálogo en torno a los tópicos del autor y su recepción en la actualidad, sobre todo en la región.

Dicho todo esto, el saldo final fue una acertada organización, cuyo punto débil fue la dirección y la intensidad de algunos ejes. En algunos momentos se vio descordinación en la estructura del evento, que generaron silencios incómodos y significativos, como el momento de pasar los videoclips o los tiempos en las intervenciones de lectura, cosa que debe mejorar para lograr una sumersión completa en el autor.